Así se vivió el regreso del golf en el Campestre de Bucaramanga

El profesional del Campestre de Bucaramanga Mauricio Alvarado nos cuenta su experiencia

“Cuando puse la bola en el ‘tee’, sentí como cuando jugué mi primer torneo. Fue tanto tiempo esperando ese momento, sentí hasta nervios, ganas de llorar de la emoción”. Con estas palabras, el profesional Mauricio Alvarado describió el comienzo de un día que quedará en su recuerdo por siempre, como su primer contacto con el golf luego de más de tres meses.

El pasado viernes 19 de junio algunos de los campos de golf del país iniciaron la reapertura de sus instalaciones, permitiendo el regreso de la práctica deportiva de acuerdo con la normatividad aprobada por el Gobierno Nacional en la era ‘pos-COVID-19’ a inicios de la semana.

Alvarado pegó entonces desde el ‘tee’ del par 3 del hoyo 10 del Club Campestre de Bucaramanga su primera bola bajo esta nueva realidad, aprovechando que tanto dicho club como el cercano Ruitoque e inclusive el recorrido de nueve hoyos de Casa de Campo en la Mesa de los Santos, ya están habilitados para el juego.

Hay que resaltar la gran labor del Campestre de Bucaramanga, que llevó con anticipación las normas y protocolos. Por eso, cuando salió el documento de los ministerios, la Alcaldía de Floridablanca ya conocía el tema”, comentó Alvarado.

Establecimientos como La Pradera de Potosí en Bogotá o Puerto Peñalisa en Girardot, también tienen ya este fin de semana ‘tee times’ al tope de lo que permite la norma. Otros clubes en Bogotá y Medellín trabajan también con celeridad para sumarse a la reapertura.

“En nueve años en el club no veía el campo en tan buenas condiciones. Tras el desbordamiento de la Quebrada Zapamanga (la que pasa por el campo) se aprovechó el cierre y se le trabajó al campo. Se hizo el ‘carpath para poder jugar con carritos, se levantaron los ‘greenes’ del 11, del 4, se cambiaron algunos ‘tees’, se ampliaron jarillones… El campo está en su mejor condición en este momento”, continuó.

Este viernes, la emoción flotaba en el aire, la alegría se notaba en sus rostros. “Pegué mi primer tiro, lo recuerdo mucho, exactamente a las 7:16 de la mañana. Fue una sensación rara, extraña, nunca había sentido algo así. Fue un privilegio poder ver el campo, poder hacer ‘swing’, ‘potear’… Me crucé con algunos socios en el 13 y me aplaudieron la salida… fue algo único, me recordó mi primer torneo como profesional hace muchos años”, sostuvo Alvarado todavía contagiado por el recuerdo de ese primer golpe.

En su primer día de reapertura el club recibió cerca de 70 golfistas, jugando en grupos máximo de cuatro personas (en twosomes o threesomes, incluyendo caddies) y conservando la norma de ocupación del 35 por ciento. En esta primera fase, el Campo de Práctica Andalucía se mantiene cerrado, al igual que varios de los servicios adicionales del club.

“El club hizo su tarea. A la entrada del club hay procesos de desinfección, también en los ‘tees’ del 1 y 10 y cada tres hoyos. Gel, jabón, agua… todo está dispuesto para la seguridad de todos”, destacó.

Debido a que la norma permite la práctica deportiva por un lapso de solo dos horas, por el momento solo están permitidas las rondas de nueve hoyos. “Estaba algo oxidado, el juego corto me costó. Jugué con dos socios del club, hice 38, nada mal para el regreso”, bromeó Alvarado, que animó a los golfistas del país a mantenerse seguros en este nuevo proceso.

“Sí, hay qué decir que puede resultar incómodo tener que usar tapabocas todo el tiempo. Eso le cuesta a uno, lo mismo que cargar la talega, puede ser incómodo. Uno se cansa más, pero hay que cumplir el protocolo, hay que estar seguros”, puntualizó.

Golf con tapabocas, una nueva realidad a la que hay que adaptarse

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Author: Pga Colombia View all posts by

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